Sigo con Pink Floyd.
Está comprobado que nadie se va a preocupar por ti. Nadie se va a alegrar por ti, ni nadie va a llorar por ti. Tus triunfos y fracasos son tuyos y de nadie más, por mucho que la gente te haga creer lo contrario. Al final resulta que estás tú solo frente al mundo. Y frente a ti mismo.
¡Hola burbuja!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario