domingo, 11 de abril de 2010

¿Estás bien?

Yo creo que sí, casi seguro; está decidido. Es lo más probable. Parece bueno, las señales apuntan a que sí, sin duda respuesta confusa otra vez. Pregunta más tarde, mejor no decírtelo. No se puede predecir, no cuentes con ello. Mi respuesta es que no; mis fuentes dicen que no, de aspecto no tan bueno. Muy dudoso.

miércoles, 7 de abril de 2010

Si supiéramos comprender, no haría falta perdonar

Ignacio Larrañaga.

Definitely Maybe

No sé muy bien como explicar las sensaciones y sentimientos que despierta en mí esta canción. Simplemente llega un momento en el que te das cuenta de que es la canción, sin más. Porque no puedes pasar un día sin escucharla, ni escucharla una sola vez. Son sólo instrumentos, ¿pero acaso importa?. A veces la melodía y distorsión de una guitarra, con una batería de jazz por detrás, muy suave; y un piano a tiempo despiertan muchas más cosas dentro de uno que cualquier letra. A veces no hacen falta palabras; porque una instrumental como esta lo llena todo de por sí.

Cuando la escucho paso desde la exaltación a la melancolía, de la esperanza a la desilusión; pero siempre me deja buen sabor de boca y los pelos de punta. Sé que se ha convertido en una de mis favoritas porque no me canso de ella. ¿Cómo iba a hacerlo?.

Y así es como la música consigue salvarte día a día.

lunes, 5 de abril de 2010

Slipping away

Cuando no das, no puedes esperar recibir. Es una ley de la naturaleza. No puedes pedir ni exigir nada cuando tú no das ni lo mínimo. Y puede que ese sea mi problema.

Guess it's just another dream
that's slipping away
each time I fall asleep
it seems I'm just drifting away

viernes, 26 de marzo de 2010

Playing drums

Hoy ha sido una larga tarde de ensayo. Al principio de la tarde, la partitura sonaba de pena, pero cuando nos hemos ido, ya era la hostia. Y es que la batería se ha convertido en uno de mis mayores tesoros, uno de esos amuletos que contribuyen a tu felicidad. Cuando toco; si estoy contenta, me pongo más contenta todavía; si estoy rabiosa, me desahogo; y si estoy triste, me animo.
Hay gente que disfruta pintando, otros escribiendo, otros haciendo deporte, otros bailando; y yo disfruto con la música y tocando. Es un cable a tierra y una conexión (o desconexión) a la realidad. Porque al fin y al cabo, ¿de qué tenemos que lamentarnos?, yo creo que de nada. Los problemas son sólo eso, problemas; y además tienen solución. Los malos días son sólo eso, malos días; que terminan pasando dando lugar a otros mejores. Cristo ya murió una vez por nuestros pecados, ¡olvidémonos de ellos!. Todos debemos de cuidar mucho ese tipo de "amuletos", esas cosas nuestras que nos dan un respiro, nos ayudan, relajan y alegran; porque la vida pasa rápido, el mundo gira muy deprisa; y el poco tiempo que nos queda nos lo pasamos quejándonos y lamentándonos. Y yo me pregunto, ¿vale la pena lamentarse?. Mi respuesta es no.

I know I was born and I know I'll die...the in between is mine
Eddie Vedder.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Legendary performance


Y cualquiera que vea este concierto estará de acuerdo conmigo.
En youtube ya había visto varios videos, como la mítica Thunder Road con la que abre; preciosa, y sencillamente acompañada por el piano de Bittan. Pero sin ninguna duda, el verlo en pantalla grande y entero, despierta esas curiosa sensaciones y reacciones que suelen despertar las actuaciones en vivo de este señor en mí (veáse llorar, pelos de punta, ojos como platos, sonrisa estúpida en la cara, buen rollo, etc).

Bruce con su gorro de lana, sudando la gota gorda desde la segunda canción; fresco y auténtico como nunca, con su energía y su forma de llevar la banda. Complicidad es la palabra clave. Complicidad y talento (por supuesto). Y es que se ve que tan solo con una mirada o con un simple gesto Bruce puede indicar a Max que meta un redoble, o a Steve que ataque con un solo de guitarra. Logran una cohesión perfecta, y eso se nota a la hora de las improvisaciones o los momentos de lucidez de cada uno donde dan lo mejor.
En las presentaciones Clarence es el más aplaudido y vitoreado. No me extraña. Se lo ha ganado a pulso; desde su épico solo en Jungleland, hasta sus bailes y juegos con Bruce. Se nota cuando un trabajo se hace con amor y dedicación, porque eso se transmite al público. Y se nota que disfrutaban con lo que hacían: unos cuantos amigos haciendo y disfrutando música (que es el factor más importante, disfrutar), jugando entre ellos, riéndose los unos de los otros. Amistad, desde luego.
El profesor Bittan por otra parte es algo a destacar. Nunca me había fijado tan bien en lo importante que es la base de piano en Bruce. Roy hace que se te quede cara de gilipollas literalmente cuando te das cuenta de que no puedes seguir con la vista sus dedos que aporrean como si tal cosa el piano en canciones como The E Street Shuffle, entre otras.
Y claro, Steve Van Zandt vestido como un dandy con su gorro incluido (que es presentado como 'Miami Steve'). Sus solos o sus duelos con Bruce te dejan sin aliento, lo juro. Y algo que me ha llamado muchísimo la atención es el enorme parecido que le encuentro con Keith Richards. Es algo que ya me comentó Mrs. W hace ya tiempo, pero aquí es totalmente patente. Sus gestos, su forma de moverse mientras toca meneando los hombros y flexionándose; es como Keith. Supongo que de alguna manera se ha visto influenciado al ser el miembro de la E Street más 'stoniano'. Y obviamente, Steve es el amo. Es genial. Su chulería lo hace increíble, y su guitarra más todavía. ¡Ah!, y los estribillos que canta junto con Bruce en su micrófono, también.

Podría seguir diciendo uno a uno lo grandes que son todos los integrantes de la E Street, pero no, porque me extendería demasiado y no tengo que convencer a nadie de ello. ¿Las mejores canciones?; ahora mismo no sabría decidirme. Creo que en general es un concierto mágico, (por algo está dentro del top de los conciertos legendarios de Springsteen) por toda la energía que comienza a fluir desde el principio y por el propio desarrollo del mismo. Las más emotivas e íntimas Thunder Road, Lost in the Flood o Jungleland; frente a las que te empujan a levantarte del sofá a bailar como Rosalita (come out tonight) o It's hard to be a Saint in the City, y como no, la demencial y estraordinaria Kitty's Back.
En definitiva, una verdadera joya, un concierto único el del Hammersmith Odeon London 75, sí señor.

Una persona que nunca se equivoca es una persona que nunca ha intentado nada nuevo

Albert Einstein.